Portugal se ha convertido, por derecho propio, en uno de los destinos preferidos para los españoles —aunque también en toda Europa— y entre sus atractivos está lo fácil que es para nosotros llegar hasta el país vecino por autopista.

Sí, también puede optarse por el avión o el tren, pero ir en coche ofrece una libertad para recorrer las ciudades o visitar pueblos con encanto que es difícil de igualar. Por eso, queremos darte 5 consejos para viajar a Portugal en coche este verano que, seguro, te serán de gran utilidad:

    Lisboa - Puente Vasco de Gama

  1. Los peajes de autopista dejarán de ser un engorro si usamos un dispositivo de telepeaje como viat. Este sistema de pago está implantado en todos los de la península y permite pasar por ellos sin detener el coche, lo que ahorra tiempo y quebraderos de cabeza.Lo colocas en tu parabrisas y a partir de ese momento solo tienes que preocuparte de conducir hasta tu destino y disfrutar del paisaje, ya que a través de una tecnología de comunicación de corto alcance se leerá la información del vehículo cada vez que cruces por los peajes de autopista. Como viat estará asociado a tu tarjeta o cuenta bancaria, el pago se realiza de forma rápida y segura, siendo muy fácil llevar un control detallado de los pagos.
  2. Haz tu repostaje antes de cruzar la frontera. El precio de la gasolina es, por lo general, notablemente más barato en España que en Portugal, por lo que ahorraremos unos euros si somos previsores y vamos con nuestro depósito lleno antes de cruzar la frontera.
  3. Es mejor conducir descansado y bien despierto. Las carreteras portuguesas suelen tener poco tráfico, por lo que tienden a resultar monótonas, lo cual es el caldo de cultivo perfecto para que aparezcan el cansancio y la somnolencia. Por lo que, y como se recomienda en cualquier otro desplazamiento en coche, lo ideal será parar cada dos horas o 200 kilómetros e hidratarse adecuadamente.
  4. Investiga bien la ruta que vas a seguir. Portugal está llena de pueblecitos y rincones con encanto y que merecen la pena una visita, pero algunos de ellos son difíciles de encontrar. Márcate tus objetivos y calcula tiempos y distancias para organizarte adecuadamente. No obstante, y a menos que queramos recorrer todo el país de norte a sur o viceversa, casi todo suele estar a una distancia accesible y fácil de recorrer en un mismo día.Será fácil que encuentres en verano alguno de esos pueblos en fiestas o celebrando uno de los célebres mercados de velhariastan típicos, sobre todo, en el sur del país donde podrás hacerte con alguna curiosa antigüedad por pocos euros. No olvides regatear un poco el precio.
  5. Para a comer siempre que se te antoje. Así, sin más. La gastronomía portuguesa es exquisita y en cada rincón del país encontrarás platos muy ricos y a precios asequibles. En Portugal aman su cocina y ponen un cariño y atención en la elaboración de los platos que te sorprenderá. No importa que sea una gran ciudad o un pueblo perdido en alguna sierra; un plato tradicional y contundente o alguno que reinvente la cocina típica; el clásico bacalao que cocinan como nadie o alguna sabrosa carne en su punto perfecto de cocción. Elijas el plato que elijas, amarás la cocina portuguesa desde el primer momento.

Lisboa y Oporto, las grandes ciudades del país, son destinos con infinidad de posibilidades, pero no hay nada como perderse entre los pueblos portugueses para conocer el verdadero y genuino carácter de nuestro país vecino. Así que anímate a recorrerlo por autopista y a usar viat para preocuparte solo de lo más importante: disfrutar.

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Categorías: Portugal