Uno de los pueblos con más encanto en los que hemos estado es sin duda Niagara-on-the-Lake, un pueblo situado a orillas del Lago Ontario en Canadá y a muy pocos kilómetros de las impresionantes Cataratas del Niágara.

Este pueblo de aspecto victoriano que parece llevarte a la Inglaterra del siglo XVIII, que antiguamente fue poblada por soldados ingleses llegando a ser la capital de Ontario, es hoy en día un gran centro turístico con dos importantes calles comerciales llenas de tiendas, restaurantes y teatros.

Qué ver en Niagara-on-the-Lake

Niagara on the LakeEn Niagara-on-the-Lake dominan dos calles por encima de todo, Queen Street y King Street

En estas calles se encuentran numerosas tiendas que te venden todo tipo de productos típicos de la zona y de todo Canadá, además de otros productos más turísticos.

También podemos encontrar muchos restaurantes y por supuesto, bastantes hoteles y balnearios.

Lo principal que puedes hacer es recorrer estas calles a pie admirando sus casas y jardines y disfrutar del ambiente de este pintoresco pueblo que se encuentra muy bien conservado. Además si vas entre abril y noviembre podrás disfrutar de uno de los festivales de teatro más importantes de Norteamérica, el Festival Shaw.

Niagara on the Lake - ViñedosEntre los edificios más destacados del pueblo están St. Mark’s Church, McFarland House y el Hotel Prince of Wales.

Normalmente es fácil aparcar en el pueblo pues hay varias zonas de aparcamiento aunque hay que sacar ticket en los parquímetros.

En las afueras de Niagara-on-the-Lake se encuentra el Fort George, contruido por las tropas británicas y testigo de varias batallas. Se puede visitar entre abril y noviembre y mantiene la estructura y decoración del siglo XIX.

Puedes encontrar más información sobre este pueblo y sus alrededores en la página oficial de Niagara-on-the-Lake.

Los viñedos de la región de Niagara y el reloj floral.

Niagara on the Lake - Reloj floralAunque las Cataratas del Niagara, y en menor medida el pueblo de Niagara-on-the-Lake, tienen el protagonismo en la región de Niagara, otro de sus atractivos son sus viñedos.

Circulando por las carreteras de la zona podrás ir viendo, al más puro estilo Falcon Crest, diversos viñedos alrededor de alguna gran mansión.

Pero lo más interesante es que se pueden visitar. En algunas de ellas incluso te la enseñan en un tour guiado, te dan a probar varios vinos y te cuentan el proceso de elaboración del mismo.

En la zona se encuentra también un curioso reloj floral, un reloj construido en 1950 y formado por más de 16.000 plantas. Sin duda un lugar muy curioso donde hacerse una foto.