Los principales lugares que visitar en Innsbruck

Una de las ciudades austriacas de mayor atractivo es Innsbruck. La denominada “capital del Tirol” se encuentra rodeada de montañas, que están presentes siempre y en todo momento.

Esta población creció a orillas del río Inn, del que toma su nombre la ciudad, que significa: paso o puente sobre Inn.

Así comenzamos el paseo por la llamada “Ciudad Vieja”. Te recomendamos visitar innsbruck.info para obtener más información sobre la ciudad.

Qué ver en Innsbruck

Altstadt

La ciudad vieja seguro que te hará sentir como si vivieses en un verdadero cuento de hadas. El ambiente medieval se deja notar, donde los colores de los edificios no tienen mero uso decorativo, tienen significado. Por ejemplo, el color verde era el de los panaderos, los carniceros el rojo y los orfebres el azul.

Merece la pena pasear por la calle María Teresa, donde es posible admirar sus edificios de estilo barroco, donde destaca el PalaisGumpp, donde se encuentra la sede del parlamento. De la misma manera, merece la pena detenerse en el Arco del Triunfo o la Columna de Santa Ana.

Otro punto de interés es el AltesRathaus, que tiene la Stadtturm, la torre de la ciudad, que antiguamente era también torre de vigilancia y hoy es mirador.  Cerca tenemos la casa Helbing, donde sorprende su decoración en el siempre rico rococó.

GoldenesDachl

Este es el símbolo de la ciudad junto a sus pistas de esquí. El tejadillo de oro lo que hace es cubrir un balcón en un palacio del siglo XV en la NeuerHof. Aunque se llama de oro, no es de este metal precioso, estando el tejadillo formado por 2657 tejas de cobre doradas a fuego y son realmente las originales.

La Hofkirche, una iglesia especial

En ella se encuentra el monumento fúnebre del que fuera emperador Maximiliano I. No solo lo guarda la iglesia, también 28 estatuas a tamaño real fabricadas en bronce que han terminado dando lugar a que también de le llame “La iglesia de los hombres negros”, siendo 8 de las figuras mujeres.

El Castillo de Ambras

Impresiona verde este castillo que se levanta orgulloso en el Paschberg, que es una cresta al pie del Patscherkofel al sur de la ciudad. Se puede ver desde lejos y es otro de los grandes símbolos de la ciudad de Innsbruck.

Al castillo original que data del siglo X, el archiduque Ferdinand II en el siglo XVI lo hizo modificaciones para poder así albergar y hacer una exposición pública de todo su arte, que hizo de él uno de los museos más destacados del país.

Los funiculares de la ciudad

Otro de los atractivos y seña de identidad de Innsbruck. Desde el centro al castillo de Ambras de los que os hemos hablado, vamos aproximándonos en ellos a las montañas, las que siempre están presentes en Innsbruck.

El buen número de funiculares existente hace posible que se pueda llegar a ellas desde el centro a una altura de 2.000 metros en algo menos de 20 minutos. Seguro que te sorprenden las estaciones que tienen por su diseño, obra de Zaha Hadid.

Trampolín de Salto de Bergisel

Este es uno de los símbolos más modernos de Innsbruck, desde donde podemos ver una extraordinaria vista panorámica de la ciudad.

Puedes situar todos los lugares que visitar en este mapa de Innsbruck.

Excursiones en los alrededores

En las proximidades tenemos la ciudad de Wattens, donde nació el imperio de Swarovski. En la actualidad allí está la fábrica de cristales y un museo llamado “Los Mundos de Cristal”. No demasiado lejos, está Múnich o Füssen donde destaca el Castillo de NeuschWanstein del Rey Loco, uno de los castillos más bonitos del mundo.

Seguro que después de este repaso vas a poder conocer y disfrutar de una de las zonas más bellas de Austria y del continente europeo. ¡Buen viaje!