Cómo visitar la Catedral de Salamanca. Horarios, tarifas y qué ver

De entre todas las maravillas que hay que ver en Salamanca debemos destacar la Catedral, que en realidad son dos catedrales completamente independientes por lo que la maravilla es doble. Y cada una tiene su propio encanto.

Por un lado tenemos la Catedral de Santa María, conocida como Catedral Vieja y que comenzó a construirse en el siglo XII en estilo románico, y por otro la Catedral de la Asunción de la Virgen, conocida como Catedral Nueva y que comenzó a construirse en el siglo XVI en estilo gótico tardío.

Aquí te vamos a contar cómo visitar la Catedral de Salamanca y disfrutar tanto de su exterior como de su interior.

Visitar la Catedral Nueva de Salamanca

La Catedral Nueva de Salamanca es la segunda catedral más grande de España, detrás de la de Sevilla. Fue construida cuando la Vieja se quedó pequeña por el crecimiento de la ciudad y en ella podemos disfrutar de los estilos gótico, renacentista y barroco tras ser consagrada en 1733.

El exterior de la Catedral Nueva

Salamanca - Catedral NuevaSeguro que habrás oído hablar del astronauta de la fachada de la Catedral de Salamanca. Es posiblemente el personaje más famoso que puedes encontrar en su Puerta de Ramos a la que dirigirás la mirada para preguntarte cómo es posible que en una catedral del siglo XVIII haya un astronauta.

No es que fueran unos adelantados a su época y tiene su explicación. Cuando se restauró esta puerta en 1992 se añadió esta figura contemporánea como es tradición cuando se realiza una restauración. Menos conocido es el dragón que se come un helado y que también puedes encontrar.

Del exterior de la Catedral Nueva de Salamanca también hay muchos otros elementos que destacar como su fachada principal, que no es la del astronauta, y de la que debemos destacar sus impresionantes relieves. También merece mención su gran torre con 110 metros de altura.

El interior de la Catedral Nueva

Tras admirar las fachadas y haber estado jugando a encontrar las figuras anacrónicas de la Puerta de Ramos puedes acceder al interior y descubrir uno de los lugares más espectaculares de Salamanca y posiblemente de España.

Caminar por sus 3 naves te llevará a disfrutar de la inmensidad del edificio, sus capillas, sus esbeltas columnas y la impresionante bóveda gótica a la que debes dirigir tu mirada. El coro es otra de las grandiosas obras de arte que podrás admirar en la Catedral de Salamanca, obra de Joaquín de Churriguera y que te sorprenderá.

En el interior de la Catedral Nueva de Salamanca también podrás disfrutar de numerosas capillas, cada una de ellas con un gran encanto. Entre ellas está, por supuesto, la Capilla Mayor de la que debemos destacar que no tiene retablo a diferencia de otras catedrales españolas.

Visitar la Catedral Vieja de Salamanca

Adosada a la Catedral Nueva se encuentra la que fue primera Catedral de Salamanca, construida en estilo románico aunque sus bóvedas son de transición al gótico. La Catedral Vieja tiene un estilo más sobrio en su exterior y menos majestuosidad en su interior que la Catedral Nueva pero aun así es una visita obligada por sí misma y una auténtica maravilla.

El exterior de la Catedral Vieja

Del exterior de la Catedral Vieja debemos destacar la Torre del Gallo, el cimborrio de la catedral, con influencias islámicas y bizantinas y uno de los símbolos del conjunto catedralicio. Se llama así ya que la veleta que hay en su parte superior está coronada por un gallo.

La fachada principal de la Catedral Vieja de Salamanca parece cortada por la mitad y es que en nada se parece a la portada original que se construyó. En primer lugar la original fue tapada por otra en el siglo XVIII y esta a su vez quedó escondida por el refuerzo de piedra que se creó para evitar que se cayera la torre de las campanas tras el terremoto de Lisboa de 1755, la torre que se ve a la izquierda de la portada.

A la derecha se encuentra la Torre Mocha, la otra torre que flanqueaba la portada y que se encuentra inacabada.

El interior de la Catedral Vieja

Tras pasar a su interior observamos un templo muy más pequeño que su catedral vecina pero su Capilla Mayor tiene justo el elemento que se echa de menos en la Catedral Nueva, el Retablo. Y no es un retablo cualquiera, es una de las mayores obras de arte que podemos encontrar en una catedral española, obra de los hermanos Delli y formado por 53 tablas que muestran diversos episodios de la vida de la Virgen.

En la Catedral Vieja también encontramos diferentes capillas, entre las que debemos destacar la Capilla de San Martín por sus pinturas murales góticas y los sepulcros de varios obispos salmantinos.

Otro de los elementos a destacar de la Catedral Vieja de Salamanca es el Claustro, que no es el original ya que fue destruido en el terremoto de 1755 y tuvo que se reconstruido. Alrededor de él se encuentran varias capillas como la de Santa Bárbara, destacable por su retablo.

Como curiosidad, en esta capilla los estudiantes de la Universidad de Salamanca hacían sus exámenes para obtener el doctorado pero se pasaban allí la noche anterior preparándolo. De ahí viene el dicho «estar en capilla».

Por último, el Museo Catedralicio y sus pinturas y esculturas de entre los siglos XIII y XX será el último lugar que visites de la Catedral Vieja, situado en las salas capitulares del claustro, que también son una auténtica joya como la Capilla de Santa Catalina o la Capilla de San Bartolomé.

Información práctica para visitar la Catedral de Salamanca

  • Horarios
    • Lunes, martes y miércoles, 10:30h-17h.
    • Jueves, viernes y sábado, 10:30h-19h.
    • Domingos, 10:30h-18h.
  • Tarifas
    • La entrada da derecho a visitar ambas catedrales.
    • General, 6€. Incluye audioguía.
    • Mayores 65 años y estudiantes, 5€.
    • Menores 16 años, 4€.
    • Familias numerosas. Adulto, 5€. Niños, 2,50€.
    • Menores 7 años, gratis.
  • Puedes encontrar más información en la página oficial de la Catedral de Salamanca.