Inicio » España » Navarra » Diario de viaje. Visitando Navarra en 7 días desde Pamplona

Diario de viaje. Visitando Navarra en 7 días desde Pamplona

Este viaje a Navarra de 7 dias lo realizamos en el verano de 2019 estableciendo la base en Pamplona y visitando desde allí diferentes zonas de Navarra desde la zona pirenáica hasta la Ribera pasando por la zona oriental. Incluso hicimos una escapada a nuestra ciudad favorita de España, San Sebastián.

Aquí os vamos a contar todo lo que vimos en nuestro viaje a Navarra de 7 días y te damos ideas por si quieres realizar un viaje similar. Eso sí, te avisamos que para visitar Navarra y conocerla totalmente se necesitan muchos más días.

Esperamos que os guste este pequeño resumen de nuestro viaje.

La preparación del viaje

El viaje hasta Pamplona lo hicimos en coche, con el que también nos movimos por toda la región. Aunque mucha gente aconseja utilizar dos bases para visitar Navarra nosotros escogimos solo una.

Y la establecimos en Pamplona, debido a que se encuentra muy cerca de casi todos los puntos de interés y porque cuando viajamos con niños preferimos estar en ciudades con todos los servicios.

El hotel en el que nos alojamos fue el Hotel Sancho Ramírez, situado junto al Parque Yamaguchi en la zona de los hospitales. Elegimos ese hotel por su situación, por el parque y también porque cuenta con una zona infantil con juguetes. Aunque la verdad es que al final no la utilizamos mucho. Y es que Navarra tiene tanto que visitar que dio poco tiempo.

Día 1. El viaje hasta Navarra y visita a Tudela

El viaje en coche hasta Navarra fue muy tranquilo llegando a Tudela tras unas cuatro horas de viaje desde Madrid. A lo largo del trayecto dejamos a un lado ciudades como Medinaceli, Soria o Tarazona, que merecen también una visita.

La llegada a Tudela fue justo a la hora de comer, así que tras dejar el coche en un parking nos dirigimos hasta la Plaza de los Fueros, centro neurálgico de la ciudad, para disfrutar de la comida en uno de sus restaurantes. Tras comer comenzamos a caminar conociendo Tudela.

Así conocimos la judería, la Catedral, la Plaza Vieja y el Ayuntamiento, la Plaza Mercadal y todos los rincones que esconde esta bonita ciudad, que dejamos unas horas después para viajar hasta nuestro destino final, Pamplona. Decir que cerca de Tudela se encuentran las Bárdenas Reales y Sendaviva, cuyas visitas dejamos para otra ocasión.

Tras llegar al hotel de Pamplona y descansar nos fuimos a disfrutar del Parque Yamaguchi, un precioso jardín de estilo japonés donde los niños disfrutaron justo antes de cenar en el hotel y esperar que llegara el día siguiente para continuar conociendo Pamplona.

Día 2. Pamplona y Puente la Reina

Este iba a ser nuestro primer día completo en Navarra. La mañana la íbamos a dedicar a conocer Pamplona aunque como era el lugar donde nos alojamos también la disfrutaríamos más días.

Tras desayunar nos dirigimos hasta la Plaza del Castillo, la principal plaza de Pamplona y la que más encanto tiene gracias a sus edificios, el kiosko central y los edificios que la rodean. Desde allí fuimos hasta las famosas calles Estafeta y Mercaderes y el bonito edificio del Ayuntamiento de Pamplona. A su lado, la Iglesia de San Saturnino.

Desde allí volvimos sobre nuestros pasos hasta llegar a la Catedral, cuya visita es obligada gracias a su interior y su claustro. El siguiente destino fue la Plaza de Toros y la Avenida Carlos III, la más comercial de Pamplona que recorrimos entrando en algunas tiendas y admirando el Monumento al Encierro.

Tras este paseo matutino por Pamplona, cogimos el coche y nos fuimos hasta una de los pueblos más bonitos de Navarra, muy cercano a su capital, como es Puente la Reina, un lugar especial del Camino de Santiago. Allí fue donde comimos.

Tras la comida dimos un paseo por el pueblo conociendo la Calle Mayor, la Iglesia de Santiago y San Pedro y sobre todo el famoso Puente Románico que cruza el Río Arga.

Tocaba volver a Pamplona pero antes nos desviamos ligeramente de la autopista para subir al Mirador del Alto del Perdón, desde donde se tienen unas geniales vistas tanto del norte como del sur de Navarra y donde se encuentra el Monumento al Peregrino.

Día 3. La Selva de Irati y Roncesvalles

El tercer día en Navarra iba a ser muy diferente a los dos anteriores. Iba a ser nuestro primer contacto con la naturaleza en esta región. Y además en un lugar mágico y muy bonito. Incluso en verano aunque su mejor época es el otoño. La Selva de Irati.

Llegar a la Selva de Irati no es fácil. Hay muchas curvas. Pero merece la pena. Existen dos entradas la Selva de Irati, una por Orbaizeta, al oeste del Embalse de Irabia, y otra por Ochagavía, al este y que fue por donde fuimos nosotros. En ambas zonas hay diferentes rutas que puedes realizar y disfrutar.

Como nosotros íbamos con dos niños pequeños hicimos una ruta corta de unos 3 kilómetros que comenzamos en el parking de Casas de Irati (se paga una pequeña cantidad para conservación) y nos llevó por un fácil sendero hasta la Cascada del Cubo, una de las maravillas del Río Irati.

A la vuelta, comimos en el bar que hay junto al Punto de Información e hicimos un pequeño pero mágico recorrido diseñado para los niños en donde se pueden buscar las hadas que habitan y protegen la Selva de Irati.

Tras disfrutar de los paseos emprendimos camino hasta Ochagavía, uno de los pueblos más bonitos que podemos encontrar en la zona, por el que dimos un paseo.

Desde allí nos dirigimos hasta Roncesvalles, por unas carreteras desde las que se tenían unas fantásticas vistas y atravesando pueblos como Ezcároz o Burguete. Roncesvalles es pequeño pero tiene un encanto especial por ser el primer punto en España del Camino Francés de Santiago. Allí podemos visitar la Colegiata de Santa María de Roncesvalles y la Iglesia de Santiago.

Emprendimos nuevamente camino a Pamplona atravesando otros pueblos muy bonitos y paisajes espectaculares y poniendo punto y final a uno de los días más completos, y cansados, de los 7 que estuvimos en Navarra.

Día 4. Ujué y Olite

Este día tocó cambiar de nuevo de registro y hacer turismo rural.

Y nuestro primer destino fue la preciosa Ujué, en la Comarca de Tafalla, y donde podemos admirar el espectacular Santuario-Fortaleza de Santa María de Ujué, situado en la parte más alta del pueblo.

Este templo-fortaleza románico del siglo XI es sencillamente impresionante y su visita imprescindible si visitas Navarra.

Aunque no es el único punto de interés de Ujué ya que sus estrechas y empinadas calles medievales esconden muchos secretos. Avisamos que las cuestas son considerables.

Tras visitar Ujué nos dirigimos a la cercana Olite donde es obligatorio conocer el Castillo-Palacio de Olite, su principal monumento y en el que disfrutamos subiendo a sus torres y de las vistas que se tienen desde ellas. Aunque también nos encantó el resto de la ciudad como la Plaza de Carlos III el Noble y el resto de callejuelas.

Tras comer en Olite volvimos a Pamplona. Tras descansar un rato en el hotel nos dirigimos nuevamente hasta la Plaza del Castillo para seguir conociendo esta hermosa ciudad. Esta vez paseamos por la animada Calle de San Nicolás, donde se encuentra la bonita iglesia del mismo nombre, así como la Plaza de San Francisco de Asís y la Calle Mayor.

Tras cenar en el centro de Pamplona volvimos al hotel, cansados pero con ganas de seguir disfrutando de Navarra.

Día 5. La Comarca del Baztán

Llegaba uno de los días más esperados de nuestro viaje de 7 días por Navarra. Y es que teníamos muchas ganas de visitar el Valle del Baztán, y en particular Elizondo, desde que vimos la película El Guardián Invisible y los libros de la Trilogía del Baztán llegaron a nuestras vidas.

De esta manera nos dirigimos hasta la Comarca del Baztán haciendo la primera parada en el punto de interés más lejano, Zugarramurdi, para visitar sus cuevas.

Tras aparcar y comprar las entradas nos dirigimos por unas escaleras hasta un sendero que te lleva a un mirador y desde ahí al interior de las Cuevas de Zugarramurdi, que son realmente sorprendentes gracias a sus dimensiones y a la historia que se esconde en ellas y que inspiró la película Las Brujas de Zugarramurdi de Alex de la Iglesia. Precisamente esta película ha aumentado la popularidad de las cuevas.

Tras visitar Zugarramurdi volvimos sobre nuestros pasos haciendo parada en Urdax, donde también hay unas cuevas (que no visitamos) y el bonito Monasterio de Urdax.

Y por fin llegamos a Elizondo, por donde paseamos y disfrutamos en uno de sus restaurantes de la gastronomía navarra. Impresionantes las imágenes que se tienen desde el Puente de Txokoto y las casas que se encuentran a lo largo de la Calle Jaime Urrutia. También sorprende la Iglesia de Santiago Apóstol.

Una vez visitada Elizondo nos dirigimos a Ziga, donde se encuentra un mirador desde el que se tienen las mejores vistas del Valle del Baztán, que se quedó en nuestra retina para siempre.

El día finalizaba con una visita al Planetario de Pamplona, donde disfrutamos de una proyección para niños. Se encuentra en el Parque Yamaguchi, que volvimos a visitar como casi cada día debido a su cercanía al hotel.

Día 6. San Sebastián

San Sebastian - Playa de la Concha

Si el día anterior era muy esperado por la visita al Valle del Baztán, nuestro penúltimo día en Navarra no lo era menos. Y es que íbamos a salir de la región para ir hasta la cercana San Sebastián, nuestra ciudad favorita de España y a la que no podemos dejar de ir si nos encontramos cerca.

Este sexto día fue el único que tuvimos lluvioso. Pero San Sebastián con lluvia tiene también su encanto.

Tras aparcar junto a la Playa de la Concha nos dirigimos hasta el Acuario de San Sebastián. Y es que nuestros hijos son unos apasionados de los acuarios y los peces. Además, este acuario cuenta con una planta que es más un Museo Naval. La verdad es que no es muy grande y no es barato, pero merece la pena por su entorno y las maquetas de los barcos.

San Sebastián - KursaalDesde allí caminamos por el Paseo Nuevo rodeando el Monte Urgull y disfrutando de las vistas que se tienen de la ciudad, la Playa de la Concha, la Isla de Santa Clara y el Mar Cantábrico, hasta llegar al Puente del Kursaal y adentrarnos en la Parte Vieja de San Sebastián, disfrutando de su ambiente y de sus callejuelas.

Tras comer, nos fuimos hasta el Carrusel que hay frente al Ayuntamiento de San Sebastián, donde los niños se lo pasaron en grande. Y también se lo pasaron genial en el parque de atracciones que hay en lo alto del Monte Igueldo, a donde nos dirigimos posteriormente.

Desde allí lo mejor son las vistas que se tienen de la ciudad. Merece la pena subir aunque te cobren bastante por aparcar el coche. También existe la posibilidad de subir en funicular desde la Playa de Ondarreta. Cerca está el Peine del Viento.

Las fotos son de un viaje anterior que hicimos sin lluvia. Asi finalizaba nuestra visita a San Sebastián antes de volver nuevamente a Pamplona.

Día 7. Foz de Lumbier, Monasterio de Leyre y Javier

Llegaba nuestro último día en Navarra pero todavía nos quedaba mucho por ver. Y este día nos íbamos a dirigir al este de la región e incluso nos adentramos en Aragón. Fue además el día más caluroso de todos los que tuvimos en nuestro viaje alcanzándose incluso los 35 grados.

El primer destino de este día fue la Foz de Lumbier, un interesante cañón excavado por el Río Irati y que se puede recorrer gracias al trazado de una antigua línea de ferrocarril que discurría por esta zona. Impresionan las fachadas verticales sobre las que vuelan buitres y otras aves y que sorprendieron a los niños.

El paseo de unos 2 km, ida y vuelta es espectacular y se lo recomendamos a todos los que visiten esta zona porque acabarán sorprendidos.

No muy lejos de la Foz de Lumbier se encuentra el Monasterio de Leyre, situado en una zona muy tranquila en la que se construyó en el siglo IX aunque sufrió modificaciones posteriores. Si quieres visitar el monasterio debes dirigirte a la tienda donde pagas las entradas y te dan una llave que abren la iglesia y la cripta. Una vez dentro, debes cerrar para que no entre nadie que no haya pagado la entrada.

La cripta es una extraordinaria joya del románico que no te deja indiferente, así como su iglesia a la que se accede a través de la Porta Speciosa, otra maravilla.

Tras visitar el monasterio nos dirigimos hasta el cercano Castillo de Javier, lugar de peregrinación y otra maravilla arquitectónica. En este caso no lo visitamos por dentro ya que era la hora de comer y hacía un calor bastante insoportable que no invitaba a moverse mucho.

El último destino del día fue Sos del Rey Católico, situada en la vecina Aragón. Es uno de los pueblos más bonitos de España en el que nació Fernando el Católico y visita obligada. Estando tan cerca no podíamos dejar de ir. Nos encantó mucho este pueblo aunque nos hubiera gustado visitarlo con menos calor.

Esperando que las temperaturas bajaran fuimos nuevamente hasta el hotel a descansar. Como última visita de nuestro viaje de 7 días por Navarra fuimos al Parque de la Taconera, el principal parque de Pamplona, donde los niños disfrutaron mucho y donde nos relajamos antes de hacer una última cena a base de pintxos en el centro de Pamplona.

Finaliza así nuestro gran viaje de 7 días por Navarra antes de volver a casa.